Fuente: ADN Ciudad

escrito por Alejandra Lazo

Este lunes el diputado peromacrista Cristian Ritondo informó que acompañará el proyecto enviado por el Poder Ejecutivo para la creación de la policía propia. Fue en el marco de la visita realizada por el ministro Guillermo Montenegro, a la Legislatura porteña para presentar la iniciativa elaborada por el Gobierno de Mauricio Macri.


Comenzó la ronda de consultas para dar tratamiento a los proyectos que promueven crear la Policía de la Ciudad. Este lunes la Comisión de Seguridad de la Legislatura porteña que preside la diputada Silvia La Ruffa (Frente para la Victoria) recibió al ministro de Justicia y Seguridad, Guillermo Montenegro, quien presentó el proyecto de ley del Jefe de Gobierno que promueve la creación de una fuerza policial en el ámbito de la Ciudad.

Del encuentro también participaron, además de los principales colaboradores de Montenegro, los ex diputados Fernando Caeiro y Jorge Enríquez (autores de iniciativas en este sentido que aún poseen estado parlamentario) y los legisladores porteños Cristian Ritondo, María Eugenia Rodríguez Araya, Martín Borrelli, Gerardo Ingaramo, Oscar Moscariello, Enzo Pagani, Néstor Abbas (PRO), Christian Asinelli, Pablo Failde (Frente para la Victoria), Guillermo Smith (Coalición Cívica), Liliana Parada (Igualdad Social) y Gonzalo Ruanova (Diálogo por Buenos Aires).

“El control del espacio público para la utilización de los ciudadanos” será el principal objeto de esta fuerza en palabras de Montenegro, quien señaló que deberá ser “una policía para la gente y no para los gobiernos y los funcionarios, un cuerpo moderno y único”.

El policía de la ciudad tendrá que tener dedicación exclusiva, no podrá cumplir con adicionales, trabajará un mínimo de 9 horas y se buscará que viva en la Ciudad “que tenga una buena obra social, una buena ART, y que el Gobierno se encargue de la educación de sus hijos”.

El funcionario explicó que si bien la iniciativa surgió al no prosperar las negociaciones con el Gobierno nacional por el traspaso de la Policía Federal “igualmente la Ciudad debía tener policía propia, con especificidades propias” como así también una Academia de formación a su cargo.

Respecto de la formación de la fuerza dijo que la academia estará fuera del esquema policial debido a que la responsabilidad de capacitación es política. La carrera durará un año, se dictará en el Club Español y tendrá una capacidad para 500 personas. En tanto aseguró que el personal administrativo que trabajará en la fuerza no será policial pero estará bajo las órdenes del Jefe de la Policía. Asimismo, sostuvo que se prevé que se cumpla con el cupo femenino por lo cual se adaptarán la infraestructura para hombres y mujeres.

“Estamos frente a una posibilidad histórica de creación de un fuerza propia; es importante para todos los ciudadanos”, dijo para finalizar su presentación el Ministro.

En tanto diputados y diputadas presentes pidieron aclaraciones respecto de varios puntos, entre ellos el referido al control, el cual estará a cargo de un área de “asuntos internos” que dependerá, al igual que la Policía Metropolitana, del Ministerio de Justicia y Seguridad.

Respecto de la relación con la Policía Federal, Montenegro afirmó que la nueva fuerza no intentará competir sino “colaborar” y que se efectuarán convenios para la realización de acciones comunes y coordinación de tareas.

También comentaron sus proyectos de ley Caeiro y Enríquez, quienes coincidieron con la necesidad de conformar una fuerza propia y con el control externo de la misma. Caeiro afirmó: “No se debe traspasar la Policía Federal al ámbito de la ciudad, ya que es un organismo de seguridad Federal creado para otro fin, no para labrar infracciones de tránsito. Si se deben transferir las comisarías que funcionan en el ámbito de la Ciudad, la estructura de bomberos, y las partidas presupuestarias afectadas al funcionamiento de esa estructura y al personal que decidiere optar por integrar la nueva fuerza. La Policía de la Ciudad debe tener una estructura, funcionamiento entrenamiento y capacitación acorde con la necesidad y los requerimientos de Buenos Aires”.

Parada intentó realizar una serie de preguntas a Montenegro pero muchas de ellas denotaron un desconocimiento del proyecto presentado por el Jefe de Gobierno, así como del funcionamiento estándar de las fuerzas de seguridad.

Ruanova, por su parte, hizo hincapié en la formación de los futuros agentes. Al respecto, el Ministro aclaró que la currícula y el plantel de profesores del Instituto Superior de Formación Policial (ISFP) serán discutidos con un consejo académico de profesores de la UBA (de las áreas de derecho y pedagogía) e invitó también a integrarlo, como representante de la Legislatura, a Silvia La Ruffa (movida que le asegura la presencia de los diputados y de la oposición).

Failde, por su parte, planteó que el ISFP debe tener una normativa especial y, aunque al Ministro no le pareció muy interesante y el diputado Ritondo se manifestó abiertamente en contra de “conspirar de esta manera contra la dinámica del Instituto”, aseguró que él redactará un proyecto en este sentido.

Asinelli, en tanto, hizo una pregunta presupuestaria que quedó sin respuesta clara dado que sólo le contestaron que no será necesario una ampliación de recursos en el 2008 y Montenegro agregó: “No se preocupe que la plata va a alcanzar”.

Ritondo, uno de los diputados de PRO que firmó una iniciativa propia para la conformación de la Policía de la Ciudad, calificó al proyecto del Ejecutivo como “más ambicioso” y, por ende, anunció que tanto él como los cofirmantes de su iniciativa van a apoyar la propuesta oficial.

Cabe mencionar que todos los participantes de la reunión destacaron la puesta en marcha de estas rondas de debate y llenaron de elogios a la diputada La Ruffa, quien optó por hacer extensivas las palabras a los miembros de la Comisión, el personal de planta y los asesores.

Los lunes subsiguientes, la Comisión de Seguridad recibirá a distintos organismos gubernamentales, ONGs, Universidades, expertos y funcionarios policiales, en el marco de las rondas de consultas con motivo del tratamiento de los proyectos de ley en cuestión.