Fuente: Ámbito Financiero

Un decreto de Mauricio Macri aumentó el límite para que los ministerios puedan realizar compras y obras sin necesidad de licitaciones. La medida, atribuida a la inflación, pasa el máximo de $ 300 mil a $ 500 mil y se suma a la serie de normas que el Gobierno porteño tiene a disposición para acelerar los plazos en sus emprendimientos.

El jefe de Gobierno está intentando agilizar la gestión que inició hace cuatro meses, porque considera que algunas áreas no estarían respondiendo al ritmo que ha querido imprimirle. Un caso es el de Educación, con atraso en el arreglo de colegios; y otra, Salud, donde ayer comenzaba una serie de paros en protesta por falta de personal e insumos en los centros de atención pública.

Por eso, el decreto en cuestión abrió la posibilidad de agrandar las criticas de la oposición, que en la Capital Federal representa el kirchnerismo.

Desde el bloque Frente para la Victoria le endilgan a Macri que viene subejecutando las partidas.

“A pesar de las leyes que le votamos, hasta ahora Macri sólo ejecutó 3% del Presupuesto para obra pública que tenía asignado para el primer trimestre de, explicó la legisladora Silvia La Ruffa.

La Ciudad no tiene una ley específica de obra pública, y está vigente una ordenanza que permite un límite de gastos en contrataciones directas, de acuerdo con las normas nacionales. Esa norma fue modificada hace cuatro años, y ahora un nuevo decreto aumenta el límite de los gastos para evitar el proceso de licitación.

“Para arreglar las escuelas se le permitió flexibilizarlo procedimientos para que pueda hacer contratación directa hasta $600 mil, y al 10 de abril el mismo ministro de Educación reconoce que a 53 escuelas les falta gas por carencia de obras”, se quejó La Ruffa en relación con una ley de poderes especiales para que el Gobierno porteño pudiera reparar los establecimientos de manera más rápida durante el verano, pero las intenciones fracasaron.

Por otra parte, el kirchnerismo a través de Juan Manuel Olmos –vicepresidente segundo de la Legislatura porteña-, está redactando un proyecto de ley para que se destine el exceso de recaudación a un fondo de infraestructura social y, de ese modo, se inicien obras para las cuales Macri solicitó un endeudamiento de $1.600 millones. Si bien esa ley está aprobada, la emisión de bonos, ya que al ritmo de gastos y de recaudación a Macri le van a sobrar unos $600 millones a fin de año”, explicó el bloque.

Piensan que la demora obedece a los primeros meses de un gobierno nuevo, pero adjudican que es “improvisado y con carencia de equipos y sin estudios serios para explicar algunos aspectos”, sentenció La Ruffa.

En este sentido, la oposición resiste la aprobación de una ley que cambia la traza de los subterráneos a construir porque no le reconoce fundamento y también se niega a dar el voto para la autarquía del Teatro Colón.

El decreto que ahora firmó Macri determina el límite de pesos al pliego de condiciones para obras menores y establece la posibilidad de utilizar la medida para los directores generales.

“A fin de dotar de mayor agilidad al procedimiento de contratación de obras públicas, resulta apropiado modificar el cuadro de competencias del Gobierno de la Ciudad”, fundamenta el decreto y eleva los montos “teniendo en cuenta el proceso inflacionario”.

De este modo, se establece que “el pliego de condiciones para obras menores” será de aplicación “en licitaciones privadas o contrataciones directas de obras públicas hasta el límite de $500.000”.