Fuente: Ámbito Financiero

El PJ porteño prepara una embestida judicial contra Mauricio Macri para forzar la convocatoria a una elección barrial este año y amenaza con reunir las voluntades en la Legislatura para que sean los diputados los que llamen a los comicios, si el jefe de Gobierno no lo hace.

Se suma el peronismo al restode la oposición que reclama esas urnas, sobre las cuales Macri tiene previsto referirse en las próximas horas.

Derrotado dos veces en la Capital Federal durante 2007, el peronismo porteño -agrupado en sede oficial del PJ- comenzará una estrategia esta semana para obligar a Mauricio Macri a convocar a urnas locales. Parece una cruzada exagerada en esa fuerza que sabe que el distrito le es adverso (ganó Macri la elección porteña y la nacional, Elisa Carrió), pero 105 cargos electivos no es poco para intentar una revancha. Son los puestos que deben repartirse en las 15 comunas porteñas, una descentralización virtual ya que hasta que no se voten las autoridades no funcionan.

La Coalición Cívica de Elisa Carrió ya se pronunció a favor de esa votación y anticipó que le negará a Macri un voto para la reforma de la Constitución que querría llevar adelante el jefe de Gobierno en lugar de la elección de los 105 comuneros.

También otros legisladores, como el ex ARI Fernando Cantero, manifestaron su oposición a cambiar la carta magna de la Ciudad y son votos que el macrismo cuenta uno a uno en caso de que su jefe les imponga llevar adelante el debate por una estatuyente. Ahora se suma el PJ porteño, que con letra de los legisladores Juan Manuel Olmos y Silvia La Ruffa, está redactando un recurso para presentar ante la Justicia reclamando las elecciones barriales.

Convocante

Si bien una ley impuso que el 10 de agosto próximo deben realizarse por primera vez los comicios para que los vecinos elijan la junta de siete miembros de cada comuna, es el jefe de Gobierno el que tiene que convocar a esas urnas.

Como plazo máximo, Macri tendría hasta el 10 de mayo para llamar a la elección, pero nadie aprecia que el jefe porteño esté realizando una campaña de difusión de lo que se votará, ya que la mayoría de los vecinos desconoce de qué se trata.

Además, el Gobierno de la Ciudad debe terminar de elevar a la jueza electoral María Servini de Cubría las correcciones en el nuevo mapa electoral porteño ya que los diputados cometieron errores y omisiones cuando lo elaboraron.

Argumento

Servini podría requerir más tiempo para confeccionar los padrones de acuerdo con las comunas y Macri tendría allí un argumento para no convocar a esas urnas que cree generan demasiados cargos políticos.

Por eso, el peronismo que semanalmente debate en las instalaciones del SUTERH (sindicato de porteros), conducido por Víctor Santa María, intentará presionar a Macri con otra medida judicial. Ya existen tres pedidos similares en el Tribunal Superior de Justicia de la Capital Federal.

Por un lado, la vicejefa de Gobierno, Gabriela Michetti, insiste ante Macri con la oportunidad de cumplir con lo que marca la ley y convocar a la elección de comuneros. Por otro, una porción del macrismo intenta convencerlo sobre ganar nuevamente en el distrito y durante el primer año de su gestión.

Pero Macri se ha entregado a un juego de incertidumbres en su entorno y hasta piensa en llamar a elecciones, pero para una consulta popular que lo respalde en su propósito de cambiar la Constitución y eludir así comunas.

Por eso el peronismo intentará ir más lejos y buscará la posibilidad de que sea la Legislatura la que convoque a las urnas amparándose en la Constitución, que concede a los diputados la posibilidad de llamar a elecciones cuando el jefe de Gobierno no lo hace. De acuerdo con una ley sancionada el año pasado, «el jefe de Gobierno convocará a elecciones para que el día 10 de agosto de 2008 se elijan las autoridades comunales», para que asuman «sus funciones el 1 de setiembre de 2008».