Fuente: Infobae

La tasa delictiva es más alta en la Capital que en resto del país y se vuelve imprescindible desarrollar una fuerza autónoma. Todos coinciden en ese reclamo, pero no fue materializado. Especialistas en seguridad opinaron en Infobae.com

Mientras que a nivel nacional hay un descenso sostenido en los índices de delitos desde el 2002, en la Ciudad de Buenos Aires se observa sólo una leve caída o amesetamiento. Este indicador es uno de los ejes de la petición del jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, para conseguir el traspaso de la fuerza al ámbito de la Capital Federal.

Lo curioso es que se ha girado en falso más de diez años y esa medida nunca llegó a concretarse, pese a que hay un acuerdo del Gobierno nacional de contar con una fuerza autónoma y moderna.

Una de las excusas de los funcionarios de turno radica en que, para concretarlo, es necesario transferir partidas presupuestarias y modificar la ley de coparticipación federal.

Para el especialista Alberto Binder, secretario Ejecutivo del Instituto Latinoamericano de Seguridad y Democracia, se trata de un argumento "falaz". Desde su visión, es posible llevar adelante un "plan inmediato de traspaso", según opinó en un artículo titulado La urgencia de una seguridad con policía propia.

Más aún, cuando crece el malestar por el desempeño policial en todo el territorio. La Ciudad no escapa a la tendencia generalizada y la confianza de los porteños en la eficiencia de la fuerza no llega al 40 por ciento, según datos que arroja la web de la Dirección Nacional de Política Criminal del ministerio de Justicia y Derechos Humanos.

La presidenta de la comisión de Seguridad de la Legislatura porteña, Silvia La Ruffa, también se metió de lleno en los debates y en la controversia sobre la creación de la policía porteña.

"La urgencia está dada porque el tema de la seguridad es un reclamo real de los vecinos", indicó, aunque admitió que el debate sobre qué Policía necesita la ciudad "no debería estar influenciado por el apuro de esa proclama".

En este camino, La Ruffa trazó un panorama ideal para comenzar a trabajar con una fuerza propia de seguridad. "Este año se podría dar el debate de los diversos proyectos. Simultáneamente, se podría ir trabajando en la capacitación de los efectivos dentro de la academia", consideró.

Los diversos especialistas en política criminal hablan de una fuerza compuesta entre 10 mil y 20 mil efectivos, para lo cual aventuran que comenzará a actuar a principios de 2011.