Fuente: Ámbito Financiero

"Vilma ama a su hermano. Aunque a veces lo critica, en general siempre lo defiende", confió un kirchnerista que comparte tareas políticas con la senadora Ibarra y que ha acompañado por diversas paradas al jefe de Gabinete durante el fin de semana. La hermana del jefe de Gobierno porteño no solo participa de la conformación del Partido para la Victoria (ala transversal del Frente oficialista), sino que también practica de invitada especial en la inauguración de unidades básicas del albertismo, como ha ocurrido en sedes barriales que reportan a la legisladora SILVIA LA RUFFA.
Aseguran que no se desafilia del Frente Grande, que aún en los papeles conduce su hermano y que es más, cedió para que el sello se anotara en la Justicia electoral en el cronograma de internas abiertas y simultáneas.
En las listas del oficialismo, que Rafael Bielsa encabezará como a candidato a diputado nacional, hay una reserva de un renglón para que la senadora proponga un nombre para sumar a la boleta de legisladores porteños (le darían el lugar 8 o 9 y llevaría a su asesora Débora Copito).

• Resistencia
Es decir, le guardan un lugar que ha negado el Gobierno al jefe de la Capital, pero que en definitiva no deja de ser para el ibarrismo. La senadora resiste los golpes del caso Cromañón, que ha asestado no solo en su amiga Fabiana Fiszbin -la ex funcionaria procesada por presunto homicidio culposo- sino en el corazón de su incipiente agrupación política dentro del Gobierno de la Ciudad, como consecuencia.
Sin embargo, también el caso Cromañón pegó en el kirchnerismo, con el procesamiento de otro ex funcionario, Gustavo Torres, ex compañero de estudios de Alberto Fernández. La doble jugada de Vilma, no parece más que la doble postura de Ibarra. Por un lado el jefe de Gobierno reniega en público del desalojo de su tropa de las boletas oficialistas que competirán en octubre, pero por otro mantiene al kirchnerismo intacto en su gobierno, que ocupa al menos una secretaría porteña, como es la de Descentralización, que conduce el radioperador Héctor Capacciolli, también ex compañero de estudios de A. Fernández. Sin candidatos propios, ni prestados por ahora; sin haber podido hacer el referendo por la revocatoria de su mandato y sin el apoyo abierto del gobierno, el ibarrismo en crisis explora imaginativas salidas.
Una posición es la de la senadora, que alienta las listas únicas en la tropa ibarrista del Gobierno porteño, mientras se asegura un ligar propio. Es más, a esa posición ya adhirieron varios funcionarios del Gobierno porteño, como Roberto Feletti (Infraestructura) o Enrique Rodríguez (Corporación Sur); la otra incita una estocada estrafalaria que hoy Ibarra (Aníbal) no estaría dispuesto a dar, como convocar a un plebiscito no vinculante, que reemplace el referendo, con el cuarto oscuro de octubre, a desdoblar las elecciones para que la votación a legisladores porteños sea en otra fecha de la de diputados nacionales, o presentar una lista propia de candidatos y monitorear así la suerte que les adivinará el futuro después de octubre.