Fuente: La Nación

Por infracciones de tránsito perderán puntos en la Capital


La Legislatura porteña aprobó anoche el sistema de licencias por puntaje, conocido como scoring, tras casi tres meses de discusión después de los desmanes que protagonizaron los gremios del transporte que se oponen al proyecto, en noviembre pasado.

La ley busca reducir el nivel de accidentes y crea un sistema por el que se les irán descontando puntos a aquellos conductores que, con licencia emitida por el gobierno de la ciudad, cometan infracciones de tránsito en la Capital.

El sistema comenzará a regir en agosto, ya que la iniciativa prevé un plazo de seis meses entre la promulgación y la entrada en vigor; en ese período habrá una campaña de comunicación y concientización entre la población.

El scoring determina que, en el momento de otorgársele la licencia, cada conductor recibirá 20 puntos, que se le irán descontando en la medida en que cometa infracciones. De quedarse sin puntos deberá realizar un curso de educación vial y aprobar el examen correspondiente o será suspendido para manejar por 60 días, según el dictamen consensuado. Si llega por segunda vez a cero punto, quedará automáticamente suspendido por 180 días. Ante una suspensión, además, la licencia renovada tendrá menor tiempo de vigencia.

Según el nuevo régimen, cada dos años se eliminarán los puntos perdidos y se recuperarán las 20 unidades. Sin embargo se acordó que, por única vez, se recuperarán al año de haberse puesto en práctica, como período de prueba. La tercera vez que alguien pierda los puntos será suspendido por dos años, y la cuarta, por cinco.

La Capital se suma así a Río Cuarto, en Córdoba, otro distrito que aplica este sistema. Luego de un complicado y largo debate que comenzó hace dos años en la Legislatura, y un día después de que el gobierno nacional anunciara un plan sobre seguridad vial, los diputados porteños aprobaron una norma que modifica una serie de leyes y reglamentaciones vinculadas al tránsito.

En la votación en general hubo 52 votos afirmativos y uno negativo, de la diputada de izquierda Patricia Walsh. En el debate en particular la discusión se centraba anoche en un punto: incluir como una falta contravencional la violación del semáforo en rojo. De este modo podría caberle al infractor una pena de días de arresto, según lo establezca un juez contravencional y no de faltas. En el sistema de scoring implica una quita de 5 puntos.

Daniel Amoroso (Pro), presidente de la Comisión de Tránsito y Transporte de la Legislatura porteña, dijo que "con la aprobación de la ley del scoring buscamos un cambio en la mentalidad de los conductores. No es una ley recaudatoria. Lo que queremos es ponerle límites a la cantidad de accidentes que ocurren a diario en la Capital y al mismo tiempo empezar a ordenar el tránsito porteño", dijo Amoroso. La declaración es una clara respuesta a los gremios del sector del transporte que sostienen que esta ley no solucionará los problemas del tránsito.

La Asociación de Taxistas de la Capital mostró su rechazo: "Esto no soluciona los problemas viales. Vamos a ver cómo se pone en práctica", dijo Luis Fernández, presidente de la entidad. Ayer, hubo manifestaciones pacíficas fuera de la Legislatura, que estuvo rodeada de efectivos policiales como prevención después de los desmanes que ocurrieron en noviembre pasado.

En el kirchnerismo, la presidenta de la Comisión de Seguridad y autora del proyecto original del sistema de puntajes, Silvia La Ruffa, mostró su satisfacción por la aprobación de la ley: "La sanción es un paso fundamental en la estrategia de reducción de accidentes de tránsito", afirmó.

"Cambio cultural"

La Ruffa sostuvo que "es parte de un paquete de leyes que busca producir un cambio cultural para construir un conductor y peatón responsables. Para ello, la Legislatura ha venido sancionando leyes de forma progresiva y paulatina que tienden a mejorar la seguridad vial de la Capital".

Después del arduo debate quedó establecido que la falta más grave será correr picadas. Otras faltas graves, que implicarán una quita de 10 puntos, son no someterse a un control de alcoholemia, conducir ebrio o superar la velocidad permitida en más de 20 km/h en calles y avenidas y más de 40 km/h en autopistas. También está incluida dentro de esta pena la portación de algún elemento que intente anular un radar o una cámara fotográfica.

"La ley que hoy votamos es una ley equilibrada y justa. Respeta todos los principios de legalidad, no hace diferencias entre particulares y profesionales y contempla los derechos de los trabajadores. Esta ley es el fruto del trabajo colectivo de la Legislatura", agregó el vicepresidente del bloque de Pro, Martín Borrelli.

Los diputados del Partido Socialista Verónica Gómez y Julián D Angelo impulsaron un proyecto para que la Legislatura exprese su voluntad para desarrollar acciones conjuntas con la provincia de Buenos Aires en cuanto a la seguridad vial. "Teniendo en cuenta que casi la mitad de los conductores que transitan por la Capital vienen del conurbano y de la provincia, es necesario extender esta medida del scoring ", dijo Gómez.

El debate en particular, que se prolongó por varias horas -la sesión fue convocada para las 15-, continuaba al cierre de esta edición.

Fuentes parlamentarias informaron que, a pesar del temario establecido, además del scoring sólo discutió la ley que establece la protección estructural del Colegio de La Salle, parte del cual podría convertirse en un hotel y centro de convenciones.

La Presidencia y la Vicepresidencia de la Legislatura habían convocado a los diputados a dos sesiones extraordinarias ayer. Además de los temas que efectivamente fueron debatidos y aprobados figuraban en el temario la ampliación del plazo hasta el 31 de marzo para la puesta al día en pago del impuesto de patentes y la designación de los directores del Banco Ciudad.

Por Pablo Tomino
De la Redacción de LA NACION