Fuente: Página 12

ACUERDO PARA IMPLEMENTAR EL “SCORING” PARA LOS CONDUCTORES

Los distintos bloques acordaron ayer darle impulso al sistema de puntos para infracciones de tránsito en la ciudad. El proyecto contempla propuestas de los gremios. Se aprobaría el próximo jueves.

Por Pedro Lipcovich

La Legislatura porteña dio su paso más firme en el avance hacia un sistema de puntaje para sancionar las infracciones de tránsito que pongan en riesgo la seguridad de las personas: representantes de casi todos los bloques acordaron un anteproyecto cuyos ejes son: a cada conductor se le otorgarían 20 puntos; la falta más grave –correr picadas– se sanciona con la quita de todos los puntos; faltas muy graves –conducir ebrio o a altas velocidades– restan 10 puntos; faltas graves –cruce de semáforos en rojo, usar celular mientras se maneja– cuestan cinco puntos; faltas menos graves –conducir sin cinturón de seguridad–, de dos a cuatro puntos. El conductor que pierda todos los puntos sufrirá una suspensión de 60 días, que podrá ser redimida por la realización de un curso; si vuelve a perder todos sus puntos, recibirá suspensiones que progresivamente pueden llegar a cinco años. El sistema empezaría a funcionar seis meses después de aprobada la ley: la normativa podría sancionarse el jueves que viene, en cuyo caso comenzaría a regir desde agosto.

En la reunión estuvieron presentes Daniel Amoroso –macrista, presidente de la Comisión de Tránsito y Transporte–, Martín Borrelli –macrista, presidente de la Comisión de Justicia–, Pablo Failde –kirchnerista–, Silvia La Ruffa –kirchnerista–, Alejandro Rabinovich –Autonomía con Igualdad–, Gonzalo Ruanova –ibarrista– y Sergio Abrevaya –Coalición Cívica–. El encuentro sustituyó el plenario de cuatro comisiones, que debía sesionar ayer y fue postergado para el miércoles que viene, donde se prevé acordar un dictamen definitivo: “Existen las mejores perspectivas para lo acordado en esta reunión, que contó con representantes de casi todo el arco político”, anticipó Borrelli. El jueves, se prevé que el proyecto baje al recinto, donde podría sancionarse como ley.

Según el acuerdo obtenido, “a cada conductor se le asignan 20 puntos –explicaron Failde y Borrelli–: la pena más grave corresponde al que dispute u organice competencias de velocidad o destreza en la vía pública, es decir, ‘picadas’: se le retiran los 20 puntos de una vez. Por conducir en estado de ebriedad o bajo efecto de estupefacientes, como por negarse a un control de alcoholemia, se retiran 10 puntos, al igual que por no detenerse en caso de accidente, lo haya provocado o no. El exceso de velocidad se pena con el retiro de 10 o 5 puntos, según el grado”; este último límite no se precisó en la reunión de ayer y podría determinarse en una reunión de asesores que tendrá lugar hoy.

Con cinco puntos se penarían “faltas graves como la violación de semáforos en rojo, la de barreras ferroviarias, manejar utilizando teléfonos celulares, circular de contramano, interrumpir filas de escolares que crucen la calle o circular con equipos antirradar o antifoto destinados a impedir que se detecte la velocidad excesiva”, continuaron los legisladores.

“Con el retiro de cuatro puntos se penaría el circular con licencia adulterada o vencida, o de categoría inadecuada (el caso de quien maneja un vehículo de transporte con licencia para auto particular), la presencia de menores de edad en el asiento delantero o el efectuar giros prohibidos; con dos puntos, circular sin cinturón de seguridad o, para los motociclistas, sin casco”, señalaron Failde y Borrelli.

El conductor que pierda sus 20 puntos “es inhabilitado por 60 días a menos que haga un curso que dictará el Gobierno de la Ciudad o entidades sin fines de lucro, bajo supervisión oficial. Si vuelve a perder los 20 puntos, es inhabilitado por 180 días, sin opciones; la tercera vez por dos años, y la cuarta por cinco años”, contaron.

Transcurridos dos o bien tres años (no llegó a precisarse en la reunión de ayer) sin ninguna suspensión, es decir, sin que el puntaje haya caído a cero, el conductor recupera los 20 puntos.

Se acordó en que la ley entraría en vigencia seis meses después de promulgada: “El sistema representa un cambio cultural que requerirá un lapso de difusión”, explicó Borrelli. De este modo, si se aprueba el jueves que viene, podría empezar a regir en agosto. Además, señaló el legislador, “por única vez, el contador de puntos volverá a 20 luego del primer año”, en lugar de los dos o tres años que regirán en definitiva. “De todos modos, el conductor que en esos 12 meses perdiera todos sus puntos recibirá la sanción”, aclaró.

El 12 de noviembre pasado, en protesta por un dictamen de comisión en favor del sistema de puntaje, activistas de los gremios del transporte se movilizaron y hubo disturbios, con 22 policías y seis manifestantes heridos. El acuerdo alcanzado ayer atendería parcialmente aquellos reclamos, al limitar el scoring a faltas referidas a la actitud de manejo y que impliquen riesgo para la población; no se incluyen las relativas al estado del vehículo o al estacionamiento indebido. El acuerdo también permite que los conductores profesionales sancionados por primera vez hagan el curso en sus sindicatos, aunque la evaluación sigue en manos del gobierno porteño. En cuanto a las multas, no se suprimen pero tampoco se actualizarían para las sanciones sujetas al scoring.

“Los bloques acordamos en dejar de lado toda política recaudatoria y trabajar exclusivamente sobre el sistema de puntaje, tomando como política de Estado la necesidad de que bajen los accidentes de tránsito”, resumieron los legisladores.