Fuente: La Nación

Seguridad en la Capital: buscan combatir los robos de los denominados "motochorros"


La Legislatura estudia una medida que obliga a conductores a llevar el número de la patente en una pechera y en el casco



Son más de 110.000 las motos radicadas en la ciudad. Muchas de ellas transitan a gran velocidad, sin identificación. A muy pocas se les alcanza a leer la patente una vez que se alejaron apenas unos metros. Otras ni siquiera tienen esa numeración y es muy poco lo que pueden hacer los automovilistas y peatones a la hora de obtener sus datos para denunciarlas en caso de accidente.

Esa situación y el hecho de que muchos de esos vehículos participen cada vez con mayor frecuencia en robos y arrebatos en la vía pública (a los delincuentes se los denomina vulgarmente "motochorros") derivaron en que cuatro comisiones de la Legislatura comiencen a estudiar a partir de mañana los mecanismos para poder identificarlos con facilidad: los vehículos y también a quienes los conducen.

Según el proyecto que aspira a convertirse en ley, los conductores de motos y ciclomotores que circulen por la Capital, al igual que sus acompañantes, deberán llevar una calcomanía o sticker en el casco, donde deberá constar el número de patente del vehículo. También deberán usar un chaleco reflectante con la misma numeración impresa en pecho y espalda. Esta medida que, por ejemplo, es obligatoria en Colombia, tiene como objetivo identificar con celeridad a los conductores y evitar delitos de quienes se valen de motos para huir rápidamente.

La propuesta impulsada por el macrismo integra el proyecto de ley que crea el denominado Sistema de Evaluación Permanente de Conductores (SEPC), es decir, el demorado scoring , que mañana será analizado por las comisiones de Tránsito y Transporte, Justicia, Asuntos Constitucionales y Presupuesto y Hacienda. El 7 del mes próximo el proyecto será debatido en el recinto de sesiones.

Si bien el parque de motos ha ido creciendo de manera significativa, las multas por las infracciones de tránsito que éstas cometen han sido inversamente proporcionales a aquel crecimiento: las sanciones representan el 5,21 por ciento (65.200 infracciones) del total de faltas sobre automóviles y motos, que el año último sumaron 1.250.000 actas, según indicaron a LA NACION en el Ministerio de Justicia y Seguridad porteño.

En 2007 se vendieron en todo el país 630.000 motos, cifra que superó el número de autos vendidos en ese lapso. En cifras, esa transacción rondó los 2500 millones de pesos, según la Cámara de Importadores, Fabricantes y Exportadores de Motovehículos (Cifema).

La inclusión en el borrador de la ley de dos artículos referidos a las disposiciones para las motos y ciclomotores es de la autoría de los legisladores macristas Daniel Amoroso, presidente de la Comisión de Tránsito y Transporte, y Cristian Ritondo, integrante de la dicha comisión.

También en 2007 había presentado un proyecto similar el legislador por Pro Carlos Araujo. "Esta medida apunta a combatir la acción de los ´motochorros ; hay buena aceptación entre los legisladores para tratarlo", dijo Amoroso a LA NACION.

El nuevo texto al que tuvo acceso LA NACION incluye, en el artículo 6, la disposición para que "tanto el conductor como el acompañante" de las motos lleven "en el casco protector una calcomanía en la que figure el número de patente del motovehículo".

Asimismo, señala que se deberá "usar un chaleco reflectante en el que surja impreso, en su parte delantera y trasera, el número de dominio del motovehículo. La misma obligación rige para el acompañante, cuando lo hubiera". Por otro lado, en el artículo 7 se establecen similares condiciones para los conductores de bicicletas. Dispone que será "obligatorio para los conductores de ciclorrodados el uso de casco homologado o certificado, así como de chaleco reflectante. En ambos deberá constar en una calcomanía, sticker o impresión, el número de documento nacional de identidad del conductor. Esta obligatoriedad comenzará a regir cuando lo establezca su reglamentación".

"A tales efectos -agrega el texto-, el conductor deberá inscribirse en el Registro Unico de Ciclorrodados que por este régimen se crea".

La cuestión es que quien viole esta norma será castigado con una multa de entre 200 y 1000 unidades fijas (cada una equivale a un peso), según pudo saber LA NACION. Y también tendrá una quita de entre 7 y 10 puntos de la licencia de conducir una vez que se apruebe el scoring. Hoy, son muy pocas las multas que se hacen por infracción de las reglas de tránsito.

Algunos legisladores de la oposición legislativa sembraron dudas sobre la puesta en marcha de esta medida; otros opositores, en cambio, la apoyaron. El kirchnerista Christian Asinelli, vicepresidente 1° de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la ese cuerpo, aseguró: "Me parece que es excesiva la medida, ya que se usa en Colombia por el nivel de asesinatos que se cometen allí. En Buenos Aires no ocurre lo mismo. Pero si esto transmite tranquilidad a los vecinos, no sería un impedimento para aprobarla. Lo que abunda no daña".

Sergio Abrevaya, de la Coalición Cívica, integrante de la Comisión de Justicia indicó: "Vamos a revisar la medida. No me gustaría que se convirtiera en un desaliento para el uso de las motos. No me queda claro que por usar pecheras los delincuentes no saldrán a robar con las motos".

La diputada kirchnerista Silvia La Ruffa, vicepresidenta 1° de Asuntos Constitucionales, opinó: "El scoring es una norma para mejorar la seguridad vial. Incluir una medida para tratar una modalidad delictiva no me parece atinada. No digo que esté mal, pero podría tratarse por separado".

Por Pablo Tomino
De la Redacción de LA NACION