Fuente: Parlamentario

Por novena vez se entregaron en la Legislatura porteña los Premios Parlamentario, donde todos los galardonados resaltaron el consenso logrado. Diego Santilli recibió la máxima distinción.


Una de las características principales del evento fue el clima de camaradería que tuvieron los discursos, en los que se cruzaron permanentemente elogios entre sí. Fue además el acto que sirvió prácticamente de despedida de Santiago De Estrada como máxima autoridad del Cuerpo, cargo que deja este domingo al asumir la nueva administración de la ciudad.

Por eso no llamó la atención que varios legisladores hicieran referencia al actual vicepresidente primero de la Legislatura, como el máximo homenajeado, Diego Santilli, quien precisamente sucederá a De Estrada en el cargo a partir de la fecha señalada. Con una sonrisa en el rostro, Santilli llamó a De Estrada “nuestro cardenal”, y resaltó de él que “escucha a todos, sea quien sea”, destacando que dejó “un aprendizaje que no vamos a olvidar”. Y concluyó diciéndole a su colega “te voy a extrañar”.

El majestuoso salón estuvo colmado por diputados, familiares, amigos, asesores, periodistas y trabajadores de la casa, quienes acompañaron a los legisladores que recibieron sus premios tras ser elegidos como los más laboriosos de 2007.

La coincidencia fue el denominador común de todos los legisladores porteños al momento del uso de la palabra. Resaltaron además el consenso logrado -más allá de la pertenencia política- durante este año, remarcando además la labor parlamentaria realizada por propios y extraños.

La máxima distinción recayó en Diego Santilli, presidente del bloque Juntos por Buenos Aires, quien al recibir el galardón marcó el punto culminante de una jornada emotiva. Luego de los fuertes aplausos que coronaron el premio mayor, el legislador agradeció a sus colaboradores y a una larga lista de amigos. Entre ellos, al electo jefe de Gobierno, Mauricio Macri, a su vicejefa, Gabriela Michetti, al vicepresidente primero de la Legislatura, Santiago De Estrada, y al diputado del Frente para la Victoria Juan Manuel Olmos.

El acto se abrió con las palabras de José Di Mauro, uno de los directores de Parlamentario, quien hizo referencia al discurso de despedida de la presidenta electa, Cristina Fernández de Kirchner, quien destacó la jerarquización de la institución parlamentaria en virtud de “la cantidad de legisladores que fueron elegidos como gobernadores en las últimas elecciones”, a lo que respondió que “nos permitimos discrepar con ese pensamiento. No necesariamente un buen legislador corona su gestión con un paso al máximo sitial del Ejecutivo, nacional o distrital. Hemos visto innumerables casos de legisladores que pasaron por las bancas tan sólo como una escala intrascendente hacia cargos superiores”, afirmó, diferenciándolo con la cantidad de diputados y senadores consagrados en las elecciones de este año, que recibieron en su momento el Premio Parlamentario. Comenzando con la propia presidenta. “Vaya este detalle para resaltar una vez más el valor de estos premios que, como mínimo, pretenden ser un aliento para quienes con esfuerzo no hacen más que cumplir con la función que se les ha encomendado al entregarles el voto”, cerró.

El otro director de Parlamentario, Oscar Benini, insistió en hacer votos por “una revitalización y rejerarquización de las instituciones, de la transparencia política y de revertir el vacío de creencias de los ciudadanos”. Benini destacó, además, que a pesar del año electoral transcurrido “la Legislatura porteña ha demostrado un meritorio trabajo, aprobando importantes normas, algunas de ellas de relevancia y resonancia”, para destacar a continuación la incorporación al cuerpo de una importante cantidad de jóvenes “que está marcando el camino para recuperar protagonismo y credibilidad, sancionando mejores leyes para afrontar viejos y nuevos problemas”.

En el tramo final de su discurso, manifestó su optimismo señalando que “apostamos siempre por mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, pero también nos hacemos eco de sus reclamos como la seguridad, la educación, la salud y la desocupación, que son retos que el futuro gobierno y ustedes deberán resolver”.

Santiago de Estrada, vicepresidente de la Legislatura y figura emblemática del Cuerpo, tuvo palabras de elogio para Parlamentario, además de “expresar gratitud a mis secretarios, asesores, así como a diputadas y diputados, con quienes hemos trabajado en paz y consenso para sostener una convivencia política que posibilite mejorar el bienestar de nuestra ciudadanía”.

Las entregas. Entre los asistentes se encontraban los legisladores porteños Alvaro González, Jorge Sanmartino, Mario Morando y el ministro de Descentralización porteño, Roy Cortinas, entre otros. También participó del evento Mario Clavel, quien fuera declarado recientemente ciudadano ilustre por el cuerpo legislativo.

Tras recibir su distinción como segundo en la encuesta de Parlamentario, Juan Manuel Olmos, agradeció a la revista y consideró “un honor estar nuevamente entre los diez primeros. Celebro que el trabajo legislativo se haya desarrollado en un clima de consenso, tanto con el vicepresidente primero Santiago De Estrada como con Diego Santilli, con quienes hemos acordado consensos, fruto del respeto mutuo, más allá de pertenecer a espacios políticos distintos. Lo mismo para Gabriela Michetti, quien en todo momento estuvo dispuesta a escuchar las sugerencias de los demás”.

Silvia La Ruffa remarcó que “el consenso en el que se ha trabajado con el objetivo común de hacer posible un mejor bienestar para nuestros conciudadanos, más allá de los espacios políticos que ocupamos, siempre convencidos de que alcanzar una mejor calidad de vida es posible”, señaló, y concluyó contando “una intimidad”.

“Esta Legislatura me dio la posibilidad de tener afectos”, tras lo cual citó a Ana Suppa como la gran amiga que le dejó la política.

Muchos de los legisladores premiados concluyen sus mandatos y sus palabras oficiaron prácticamente como despedida. Es el caso de quien a partir de ahora será vicejefe de Gobierno. Al recibir su distinción, Gabriela Michetti, resaltó, “mas allá de que somos adversarios políticos, porque pertenecemos a espacios e ideologías y partidos distintos, la amistad cívica que hemos logrado conseguir”.

“Son momentos que uno lleva dentro del corazón, enriqueciéndonos y haciéndonos crecer -agregó emocionada-. Me resulta difícil dejar este ámbito, porque creo que hemos realizado cosas buenas y además conseguimos amigos de distintos partidos y espacios y eso hace más difícil alejarse de este clima”.

Marcelo Godoy, Premio Parlamentario 2006, manifestó su agradecimiento particular a “los vecinos de la ciudad, ya que cada uno de ellos deposita en nosotros no sólo un sueño, sino que además deposita su confianza en nuestra labor y en virtud de ello nosotros estamos llamados a no defraudar esa confianza”.

Ana María Suppa agradeció a Parlamentario por la labor desarrollada, para agregar a continuación que “la publicación posibilita que cada vez se vaya transparentando más nuestra actividad, lo que hace posible alcanzar paulatinamente una mejor calidad institucional”. Ante la inminente asunción del nuevo gobierno, aclaró que obviamente no había votado a Macri, pero destacó que la futura gestión tiene un valor agregado, citando la condición de vicejefe de Gobierno que ostentará Gabriela Michetti. Y en tal sentido señaló a las representantes del género que tendrán deberes ejecutivos a partir de la próxima semana, como la citada Michetti: Fabiana Ríos en Tierra del Fuego y Cristina Fernández de Kirchner en la Nación. A continuación agradeció “profundamente a nuestro Presidente por estos cuatro años de alegría que me ha brindado, porque yo soy, fundamentalmente, además de legisladora una militante política”.

Santiago de Estrada volvió a hacer uso de la palabra al recibir su premio, reiterando su “gratitud a Parlamentario por su labor hacia los todos los parlamentos que integran nuestro sistema”, agregando que “el Parlamento es una institución bastante vapuleada, pero que, con sus luces y sombras, representa la más genuina forma de representación política ciudadana”.

A continuación, quien fuera elegido como legislador más laborioso del año 2006, Jorge Enríquez, expresó su satisfacción por haber sido nominado en siete oportunidades para los Premios Parlamentario. “Esta distinción tiene un significado muy especial, ya que el 10 de diciembre finaliza mi segundo período como diputado. Pero quiero brindarle un enorme reconocimiento a quien fue en horas muy difíciles ‘piloto de tormentas’, como lo fue el vicepresidente de esta casa, Santiago De Estrada”.

Enríquez agradeció “a Dios que me iluminó y me guió en estos siete años de mandato, tratando de mantener siempre firmes mis principios y convicciones en esta institución, que es seria y transparente. La convivencia en éste ámbito nos ha enseñado a respetarnos en cuanto a nuestros pensamientos y en ese sentido quiero decirles que durante mi gestión pude haber tenido aciertos, cometido errores, pero sepan que lo hice con absoluta honestidad intelectual, por sobre todas las cosas fiel a mis principios y convicciones, para no defraudar a los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires”, sostuvo con el énfasis de siempre.

Sebastián Gramajo remarcó que “la riqueza del Poder Legislativo reside en que cada uno de nosotros puede aprender de los demás y, si bien podemos partir desde puntos de vista distintos, todos confluimos en lo mismo: en el bien común”, sostuvo el legislador, para agregar a continuación que “por el clima de trabajo que reina pienso que uno va generando amigos antes que adversarios. Porque estoy convencido que todos tenemos el mismo sueño: mejorarle la vida a la gente”.

A su turno, la diputada socialista Verónica Gómez expresó su agradecimiento a la estructura partidaria a la que pertenece, enfatizando que el objetivo de su gestión es “la de ayudar a resolver problemas concretos y cotidianos que enfrenta la ciudadanía. Creo que este premio significa que mi paso por esta Legislatura tiene sentido, por ello quiero compartirlo con mis asesores y asesoras y también con el presidente de mi partido, Roy Cortina, quien confió en mí para desempeñar este importante rol como es el de representar a mi partido, sin ningún tipo de prejuicios”.

Al cierre del acto, entre saludos y buenos deseos mutuos, todavía resonaban en el Salón Dorado las palabras del vicepresidente de la Legislatura: “quienes integramos un Parlamento no somos enemigos, sino adversarios y a veces adversarios circunstanciales; cada uno tiene su posición ideológica y política legítima, pero eso no exige pelearse con el otro. Exige sí confrontar posiciones con el propósito de encontrar las mejores soluciones para todos”. Y la conclusión: “No nos eligen para que vivamos peleándonos, sino para solucionar los problemas”. Que así sea.