Fuente: El Cronista

Se reunirán el próximo miércoles para acercar posiciones


Los gremios se oponen al sistema de registro por puntos por considerar que atenta contra la fuente laboral. En comisión, el dictamen recibió cinco votos sobre ocho

FEDERICO CATURLA Buenos Aires

La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires volvió a convertirse ayer en escenario de violencia. Manifestantes de los gremios de taxistas y choferes mantuvieron un duro enfrentamiento con efectivos de la Policía Federal cuando intentaban ingresar a sede del parlamento porteño, en repudio a la decisión de la Comisión de Tránsito y Transporte de dar luz verde aun proyecto de ley que tiene por objetivo establecer un sistema de licencia de conducir por puntos.

Desde hace meses el Ejecutivo porteño impulsa la creación del Sistema de Evaluación Permanente de Conductores (SEPC), que enfrenta el rechazo del Sindicato de Peones de Taxis, la Unión Tranviarios Automotor (UTA), el Sindicato de Choferes de Camiones y la Confederación de Trabajadores del Transporte.

La iniciativa –que tomó como base los proyectos de ley presentados tiempo atrás por los diputaos Jorge San Martino (Recrear), Silvia La Ruffa (Frente para la Victoria) y Florencia Polimeni (Guardapolvos Blancos)- fija un sistema de licencia de conducir por puntaje, que contempla sanciones por faltas “graves” o “muy graves”, incluyendo la inhabilitación temporal para conducir vehículos. Se trata de un mecanismo aplicado en países como España, Francia y Alemania.

Legisladores y sindicatos venían debatiendo el proyecto desde hace seis meses. Los gremialistas argumentan que determinadas faltas de tránsito atentan contra las posibilidades laborales, como por ejemplo, el estacionamiento en doble fila.

En una medida poco habitual, a mediados de septiembre el sindicato de taxistas, la UTA y los choferes de camiones enviaron cartas documento a los presidentes de bloques y al titular de la comisión de Tránsito, en las que pedían a los legisladores que se “abstengan” de avanzar con el proyecto de ley y advertían sobre medidas de acción directa para impedir su sanción. El diálogo se quebró.

Ayer, frente a la posibilidad de que la iniciativa avance en la comisión de Tránsito, los gremialistas se manifestaron masivamente a la Legislatura. Previo a la aprobación del dictamen hubo una reunión entre los legisladores y los representantes gremiales, encabezados por Pablo Moyano. El dirigente camionero mantuvo un duro cruce con la diputada Polimeni, quien cuestionó las pretensiones del sindicalista de aplazar el tratamiento del nuevo régimen.

Una vez aprobado el despacho en comisión –recibió cinco votos sobre ocho- los manifestantes intentaron ingresar a la Legislatura, lo que provocó un duro enfrentamiento con la policía (ver aparte). En tanto, la iniciativa fue girada a la Comisión de Justicia y, en principio, sería tratada en el recinto el 29 de noviembre.

La diputada La Ruffa se mostró sorprendida por la reacción de los manifestantes. “Este es un proyecto consensuado que contempla las sugerencias realizadas por los gremios”, explicó la legisladora kirchnerista.

En la misma línea se manifestó San Martino, el presidente de la comisión de Tránsito y Transporte. “Nos sorprende porque estábamos dialogando con representantes gremiales desde hace seis meses. Nos pidieron que no firmáramos el despacho del proyecto cuando ya estaba consensuado”, sostuvo.

En una reunión encabezada por el titular de la Legislatura, Santiago De Estrada, los presidentes de bloque acordaron reunirse con los representantes gremiales el próximo miércoles para acercar posiciones.

Reiteración

La violencia frente a la Legislatura evocó viejas jornadas de desmanes. El 16 de julio de 204 militantes políticos, travestis y piqueteros se opusieron a la aprobación del endurecimiento al Código Contravencional. El saldo: 10 heridos y 20 detenidos. Otro incidente se registró el 17 de octubre cuando el Colegio Público de Abogados pretendió instalar una carpa para pedir la adhesión voluntaria a Cassaba, la caja de seguridad social.