Fuente: El Cronista

El jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, debió agregar ayer, a su azaroso presente, una dosis extra de prudencia para no desbarrancar, sorprendido por el apoyo institucional de Mauricio Macri. "En todos lados hay trasnochados", afirmó, concediendo alguna credibilidad a rumores de que sectores gubernamentales buscan apartarlo del cargo.
La política porteña demostró ayer por qué está en crisis. Sus representantes intercambiaron críticas de toda laya, en especial dirigida al jefe de Compromiso para el Cambio, de quien juzgan insólita su preocupación institucional.
Para el secretario de Infraestructura de la Ciudad, Roberto Feletti, no es posible creer que "la derecha liberal se convierta en garante de institucionalidad alguna"; en todo caso, flaco favor hace al bloquear a ese espectro ideológico la posibilidad de modificar esa matriz.
Pero el propio Ibarra desmintió a su subordinado, al agradecer la postura que mostró el partido de Macri en un comunicado escasamente difundido a última hora del domingo, y con la firma de Horacio Rodríguez Larreta.
CPC dijo repudiar "la embestida del gobierno nacional y Elisa Carrió, sus aliados electorales, que han instalado públicamente la posibilidad de promover una intervención federal o de forzar la renuncia de Ibarra para satisfacer sus intereses políticos". Ayer, Macri aclaró su postura, molesto por algunas interpretaciones: "El macrismo apoya la institucionalidad", no a Ibarra.
"Esta declaración, en cuanto a la defensa de la institucionalidad, me parece importante", reconoció Ibarra, quien, salvo la referencia sobre los trasnochados, dijo no creer que las principales instancias de la Nación estén en su contra.
Es una referencia para el Presidente y para su jefe de Gabinete. Sobre Kirchner, se asegura en fuentes peronistas que su principal atención es atornillar a Ibarra a la gestión, en los dos años y medio que le restan de mandato. Eso acarrea que no haya disposición a sumar ibarrista a las
Listas ni vocación por integrar su gabinete, al menos hasta diciembre.
Sobre Alberto Fernández, se afirma que es el principal sostén de Ibarra, a tono con los esfuerzos de su hermana, la senadora Vilma, por reencauzar la discusión política porteña y aportar fuerzas para el kirchnerismo. El jefe de gabinete, desde ya, piensa además en 2007 como un buen año para que el peronismo recupere el control político de la capital.
Además, se señala a Raúl Fernández, el funcionario ibarrista, como el mas interesado en dar pelea electoral con un frente propio. Esta iniciativa, en definitiva, seria contraatacada con la marea de versiones sobre una intervención de gobierno porteño.
Las versiones fueron desmentidas por el vicepresidente Daniel Scioli ; el ministro del interior, Aníbal Fernández- a través de familiares de victimas de Cromañon-; y los diputados Porteños Diego Kravetz y SILVIA LA RUFFA. Sin embargo, hay un proyecto para intervenir, del diputado nacional Guillermo Cantina, ex cavallista.