Fuente: El Cronista

FEDERICO CATURLA Buenos Aires

Legisladores porteños y representantes de los principales gremios del transporte acordaron crear una comisión especial, que el jueves próximo comenzará a debatir aspectos técnicos de la controvertida ley de licencia por puntos. El análisis conjunto del proyecto –incluiría, además, a miembros del Ejecutivo de la Ciudad– postergará para el año entrante la sanción de la denominada ley de scoring.

En una reunión que mantuvieron ayer con los jefes de bloque de la Legislatura, el líder de la CGT, Hugo Moyano; su hijo Pablo; Ricardo Cheik Alí, representante de los choferes de colectiveros y Omar Viviani, titular del gremio de taxistas, planearon la necesidad de flexibilizar el sistema de registro por puntos. En un encuentro que unos y otros calificaron de “cordial” y “positivo”, los reclamos sindicales giraron, principalmente, alrededor de cuatro puntos: el estacionamiento en doble fila, el sistema de semáforos, carriles para taxis y colectiveros, y la aplicación de multas contra empresas y no contra conductores.

Los gremialistas sostienen que la imposibilidad de estacionaren doble fila atenta contra las posibilidades laborales. Y advierten que, en poco tiempo, el sistema de scoring dejaría sin registro, además de repartidores, a cientos de madres que llevan sus hijos al colegio.

En segundo lugar, solicitaron cambios en el sistema de semáforos. Alejan que la luz amarilla no da tiempo a cruzar el semáforo y reclaman que la luz verde titile durante cinco segundos antes de pasar al amarillo.

La creación de más carriles exclusivos para colectivos y taxis fue otro de los pedidos de los sindicatos, que también plantearon que las multas por infracciones detectadas en las unidades de transporte –por ejemplo, la falta de luz de freno en un colectivo- recaigan sobre las empresas y no los conductores.

Del encuentro participaron el vicepresidente primero de la Legislatura, Santiago De Estrada, y los diputados Diego Santilli, Martín Borrelli, Diego Kravetz, Alejandro Rabinovich y Enrique Olivera.

Según explicó Rabinovich, tres cosas quedaron claras en la reunión: la ley va a sancionar, no se eliminará ninguna falta grave y no habrá un sistema diferencial y más permisivo para conductores profesionales. “Todos coincidimos en que es una buena ley y que se puede mejorar”.

En la misma línea, la diputada Silvia La Ruffa, autora de uno de los proyectos originales, minimizó los cambios que pudiera sufrir el sistema. “Mientras se mantengan las faltas graves y gravísimas el proyecto sirve”.

La comisión especial comenzará a trabajar el próximo jueves. La integrarán, además de los jefes de bloque, técnicos de los sindicatos y representantes del Gobierno de la Ciudad.