Fuente: El Cronista

Quiere achicar el staff de 8 a 6 miembros. Además de dejar la presidencia en manos de Sturzenegger, busca quedarse con 4 puestos más. Mario Morando y Sergio Beros, en su lista

Giselle Rumeau

Entre el paquete de proyectos que Mauricio Macri pretende que le apruebe la Legislatura porteña antes de asumir como jefe de Gobierno el 10 de diciembre, el que modifica la Carta Orgánica del Banco Ciudad promete convertirse en una dura batalla en el recinto, en especial, con las fuerzas minoritarias. No sólo porque reduce de ocho a seis la cantidad de miembros del directorio de la entidad, sino porque además el macrismo pretende quedarse con cinco de esos puestos. Por ser un organismo descentralizado, el directorio del Ciudad se integra con representantes de las distintas fuerzas políticas. Es por eso que la reforma le quitaría cargos a las minorías, que ya están golpeadas debido a la dispersión partidaria que sufren: ni el ARI, ni la izquierda llega a conformar un bloque propio con número suficiente para reclamar un lugar en el staff.

Algo es claro: la designación de la presidencia del banco corresponde al partido gobernante. Macri ya propuso a Federico Sturzenegger. Pero por tratarse de una fuerza que además sería mayoritaria en la Legislatura –con 28 de los 60 miembros- a partir del 10 de diciembre, PRO pretende quedarse con vicepresidencia (dicen que iría para un hombre de confianza de Sturzenegger) y con tres vocalías. Incluso ya tienen dos nombres: el economista y legislador Mario Morando, quien termina su mandato en dicimbre, y el actual ministro de Hacienda del gobierno de Jorge Telerman, Sergio Beros.

Según la carta orgánica, uno de los cargos debe ser para una mujer. Y el macrismo estaría dispuesto a ceder ese lugar a una integrante de Recrear, sus socios en la Capital Federal. Se menciona a Alejandra Caballero pero aún no hay nada definido. Siempre según el esquema macrista, el sexto lugar quedaría para el kirchnerismo, que será la segunda minoría con 12 legisladores propios.

Sin embargo, los 15 legisladores de la oposición que quedarán con la nueva composición –ARI, Coalición Cívica, MST, Buenos Aires para todos, entre otros- están analizando la posibilidad de crear un interbloque. En ese caso sí les correspondería un lugar en el directorio. Habría que ver, además, si avalan la designación de Beros.

Los cambios

Primero debería aprobarse la reforma en la Legislatura, algo que hoy parece complicado. Es que además de la reducción del staff –propuesto en pos de achicar el gasto político- el proyecto presentado por Santiago de Estrada introduce otro cambio resistido por la oposición: permite utilizar las ganancias de la entidad.

“El Banco tiene una clara función institucional que es el apoyo a las pymes de la Ciudad y no financiar gasto corriente u obras del Ejecutivo”, explicó la legisladora K Silvia La Ruffa.

En el mismo sentido se expresó su colega Martín Hourest, de Buenos Aires para Todos (fuerza de Claudio Lozano). “El Banco funcionó muy bien hasta ahora con 8 directores, que aseguran una mayor pluralidad. Y además no se lo puede castigar destinando hasta el 50% de sus recursos para infraestructura. Es una calamidad”, concluyó.