Fuente: Crónica

Los legisladores que lo promueven aseguran que podría ser tratado en el recinto el 29 del corriente

La legislatura porteña aprobó finalmente ayer, en comisión el proyecto de ley que establecerá el Sistema de Evaluación Permante de Conductores (SEPC), que fija un sistema de licencia de conducir por puntos y sanciones por faltas "graves o muy graves", incluyendo la inhabilitación temporal para conducir vehículos. De todas formas, el mismo podría no llegar a ver nunca la luz, debido al reclamo de los gremialistas y a las supuestas promesas oficiales (ver más información en las páginas 6 y 7). No obstante, la comisión adelantó que la propuesta legislativa podía ser tratada en el recinto el 29 de noviembre, debido a que “está pedida una preferencia” para esta fecha.

Pero de todas formas y más allá de cualquier especulación, el proyecto existe y ente las faltas principales que serían sancionadas, se incluyen conducir ebrio, realizar picadas utilizar antirradares o facilitar el vehículo para que lo conduzcan menores de edad.

Antes de que la comisión aprobara el dictamen del proyecto, hubo una reunión entre legisladores y representantes gremiales, encabezados por Pablo Moyano, del gremio de camioneros. “Hace cuatro meses que venimos conversando para consensuar el proyecto y en función de lo pedido por los distintos sindicatos, hemos exceptuado de la puntuación a los distintos sindicatos, hemos exceptuado de la puntuación a las faltas leves y moderadas”, dijo otro de los legisladores que participó del encuentro.

El proyecto, cuyos principales autores son la legisladora kirchnerista Silvia La Ruffa y el sciolista Alberto Pérez, promueve crear el SEPC, que consiste básicamente en la asignación inicial de veinte puntos a todos los conductores habilitados o por habilitar en la ciudad de Buenos Aires.

A partir de allí, se fija entonces una escala que asigna el descuento de determinado puntaje según la falta que se cometa y al llegar a cero el infractor quedará inhabilitado para conducir por un tiempo determinado.

Y durante ese lapso el infractor deberá aprobar un curso especial sobre educación vial y prevención de accidentes de tránsito como condición para ser rehabilitado. La reincidencia en llegar a cero punto, hará crecientes los períodos hasta llegar a los diez años de inhabilitación, tras la cuarta repetición.

Los puntos constan en el Registro de Antecedentes de Tránsito existente dentro del Régimen de Faltas y caducan a los cuatro años de asignados. En cada rehabilitación se vuelven a asignar veinte puntos.

En la escala de las faltas graves y muy graves sancionables con descuento de 3 a 6 puntos, entre otras, figuran: el no uso de cinturón de seguridad; condiciones mínimas de seguridad del vehículo (sistema de frenos, dirección, suspensión y sistema de rodamiento); transportar un número de personas mayor a la cantidad de plazas del vehículo; y transportar menores de 12 años en el asiento delantero. También se establecen sanciones por conducir utilizando auriculares o sistemas de comunicación de operación manual contínua (celulares); circular con limpiaparabrisas rotos; cargar combustible con las luces del vehículo encendidas y el motor en marcha.

En tanto, el proyecto contemple un descuento de siete a diez puntos, entre otras causales, por no respetar las prioridades de señales u órdenes de la autoridad de control o no respetar señalizaciones como semáforos. Y merecerán similar resta de puntos la colocación de faros o luces adicionales a excepción de dos faros rompenieblas y otros tantos con luces de freno. En la vías rápidas los vehículos podrán marchar a 100 kilómetros por hora, excepto los transportes de carga y pasajeros de más de 3.500 kilos de peso bruto, para los que la velocidad máxima será de 80 km/h.

En las avenidas la máxima será de 60 kilómetros por hora, excepto Figueroa Alcorta, del Libertador, Costanera Rafael Obligado y Brigadier General Juan Facundo Quiroga, donde la máxima podrá ser de 70 km/h.