Fuente: La Tecla

El Jefe de Gabinete de la Nación pasó los límites de Capital Federal. Ser el dueño
de la lapicera de las listas seccionales bonaerenses generó recelos en la dirigencia.
Ahora, en nombre del Presidente, comienza a armar en la Provincia. Un hombre que sobrevivió a todos los gobiernos. La estrategia para sus próximos años


Por Rosario Ayerdi y Juliana Ricaldoni


“Estos son mis principios.
Si no le gustan, tengo otros”.
Groucho Marx

El “Tío” -el apodo elegido por sus colaboradores para referirse a él muestra por estos días rasgos de cansancio. El peso del poder que detenta se traduce en un leve
deterioro de su estado físico, problemas de cintura y pronunciadas ojeras.
El Jefe de Gabinete de la Nación, Alberto Fernández, llega cada mañana a su despacho
del primer piso de la Casa Rosada alrededor de las 8. Allí lo recibe una blonda secretaria, famosa por ser poseedora de un impetuoso carácter.
Entre reuniones simultáneas que mantiene en las dos oficinas que dispone, el hombre que supo acomodarse a cada uno de los gobiernos generalmente alterna también uno que otro encuentro con el presidente Néstor Kirchner, quien se encuentra en el escritorio contiguo.
Luego, comienza una ronda de llamados a sus hombres más cercanos: Héctor Capaccioli, Víctor Santamaría, Carlos Lorges, Claudio Ferreño, Diego Kravetz y Eduardo Roust.
Si bien desde el comienzo del mandato K Alberto debió compartir con Aníbal Fernández la difícil tarea de ejercer el rol de vocero, conciliador y negociador gubernamental, lo cierto es que en las últimas semanas asumió un papel más protagónico.
Sobre todo en la política de la provincia de Buenos Aires, un terreno hasta entonces inexplorado por él.
La figura del titular del PJ porteño nunca cayó bien entre la dirigencia. Pero tras el armado de las listas seccionales y de diputados nacionales por la Provincia, cosechó aún más inquina. Es que los históricos dueños de la lapicera debieron resignarse ante la aparición de un nuevo actor.
Fernández se ganó así el rencor de varios bonaerenses que, hasta ahora, sólo mantenían un trato cordial con él. Y, pese al paso de los días, tanto en la Legislatura como en los distritos no dejan de escucharse voces de reproches.


Perfume de mujer

El Jefe de Gabinete no tiene inconvenientes en trabajar junto al sexo opuesto. De hecho, se encuentra rodeado de fieles mujeres que -desde diversas áreas gubernamentales supieron ver los beneficios de reportarle directamente a él; mujeres que fueron designadas por su dedo y mujeres que provienen de otros espacios pero hoy le profesan lealtad.
Dentro del Gabinete, Fernández fue el principal impulsor de la candidatura de Cristina Kirchner cuando muy pocos se atrevían siquiera a pensarlo y apostaban a una reelección del Pingüino. Hoy es su jefe de campaña.
Pero, ¿quiénes son las mujeres más cercanas al hombre?, ¿Quiénes de ellas anhelan continuar en un eventual gobierno de CFK?, ¿Cuáles dispondrán de la protección del jefe del PJ porteño en el próximo “reparto” de cargos?


Vilma Ibarra
Una de las más fervientes
albertistas. Logró de su mano
obtener el segundo puesto en la
lista a diputados porteños. Podría ser
ministra de Justicia en el gobierno de
Cristina Fernández.

Patricia Vaca Narvaja
Si bien la hermana del ex
Montonero Fernando Vaca
Narvaja es cordobesa, logró convertirse
en una referente del Jefe de
Gabinete en Diputados. Es, además, una de
las dirigentes con mayor cercanía a Cristina.

Graciela Ocaña
La titular del PAMI fue la persona
designada por Alberto para
armar las listas de la Sexta. Sonó
como posible candidata a gobernadora
bonaerense. Descartada esa alternativa, se
evaluó que fuera la compañera de fórmula
de Scioli. Finalmente, ello no sucedió.

Romina Picolotti
Tras el escándalo que tuvo como
protagonista a la secretaria de
Medio Ambiente, Alberto salió a
respaldarla. En conferencia de prensa anunció
que, lejos de renunciar, ella continuaría
en funciones.

Mercedes Marcó del Pont
La diputada nacional sonó como
posible reemplazante de Miceli en
Economía cuando ésta renunció.
Es la segunda postulante en la nómina K a
senadores por Capital.

María José Lubertino
La titular del Instituto Nacional
contra la Discriminación es una
de las protegidas de Fernández,
que la designó en esa área.

María Laura Leguizamón
Es del ala de Fernández desde
hace años. El jefe de ministros
logró posicionarla en la lista de
postulantes a diputados nacionales. La
senadora es una de las que trabajan en el
desembarco albertista en la Provincia.

Silvia La Ruffa
Luego de ingresar en la Legislatura
porteña de la mano de Patricia
Bullrich se pasó al oficialismo y se
transformó en una fiel albertista. El jefe de
ministros no repara en su pasado bullrichista
y valora el perfil de funcionaria joven.

Sandra Bergenfeld
La legisladora porteña es la referente
de Alberto en la Legislatura. Fue
la responsable de la arremetida
contra Jorge Telerman, uno de los enemigos
políticos de Alberto cuando denunció que
éste no poseía título de licenciado. El Jefe de
Gabinete piensa en ella para la Auditoría
General de la Ciudad.

Gabriela Cerruti
Pese a que en el pasado estuvo
fuertemente vinculada políticamente
a Jorge Telerman, luego
de las elecciones porteñas dio el salto al
oficialismo nacional, y hoy colabora en la
campaña de Cristina. Aseguran que integrará
el próximo bloque K en la Legislatura
porteña.

Rosario Lufrano
La directora ejecutiva de canal 7 es
muy cercana a Alberto. Quizá por
ello, desde el Gobierno hacen
oídos sordos a las críticas dispensadas hacia
el modo en que maneja las noticias en la
pantalla pública. Dicen que la periodista
quedaría en su cargo con Cristina.

Beatriz Nofal
Influyente funcionaria a la hora de
las finanzas, del riñón íntima de
Fernández. Obtuvo su respaldo
cuando se conocieron manejos turbios de
fondos en su cartera, la Agencia Nacional de
Inversiones.

Juliana Marino
La diputada nacional integra la
mesa chica del armado de campaña
de la senadora Fernádez.
Fue quien embistió contra el cardenal
Jorge Bergoglio en la discusión en torno al
proyecto de ley para autorizar el aborto en
casos de violación.



PERFIL

�� Fue funcionario jurídico del
área de Economía cuando Raúl
Alfonsín era Presidente.
�� En el año 1989 juró como
Superintendente de Seguros
de la Nación. En 1991, durante
el gobierno de Menem, cuando
Domingo Cavallo llegó a Economía
lo confirmó en el puesto.
�� En 1996, Fernández desarrolló
para Duhalde el Grupo Bapro,
del que fue vicepresidente entre
1996 y 2000.
�� En 1998 Duhalde lo hizo cargo
de la administración financiera
de su campaña presidencial. Este
mismo año comenzó su relación
con Kirchner y fundó el Grupo
Calafate.
�� En 2000, Alberto Fernández
fue elegido legislador porteño
en la lista de Acción por la
República, el partido que
conducía Cavallo.
�� En 2003, cuando Kirchner
asumió como Presidente, Alberto
desembocó en la Jefatura de
Gabinete.