Fuente: ADN Ciudad

escrito por Alejandra Lazo

La Legislatura porteña aprobó este viernes por la madrugada la nueva Ley de Ministerios impulsada por el jefe de Gobierno electo Mauricio Macri. Si bien hubo un amplio consenso, el planteo de las diferentes posiciones se extendió tanto que los diputados pudieron cantarle el feliz cumpleaños a Lidia Saya.


Luego de cuatro horas y media de debate, la Legislatura porteña aprobó este viernes por la madrugada la nueva Ley de Ministerios presentada por el jefe de Gobierno Jorge Telerman a instancias de su reemplazante Mauricio Macri que entrará en vigencia el 10 de diciembre próximo. Con nueve Ministerios en lugar de los once existentes, la norma estipula una distribución de funciones distinta a la que establece la Ley 1925 que quedará derogada a partir de esa fecha.

Los ministerios de la gestión macrista serán los siguientes: Jefatura de Gabinete de Ministros; Hacienda; Justicia y Seguridad; Salud; Educación; Desarrollo Urbano; Cultura; Desarrollo Social; Ambiente y Espacio Público; y Desarrollo Económico (ex Producción). Además, están en la estructura las Secretarías General; Legal y Técnica; y de Comunicación Social.

Las carteras que desaparecen son la de Gobierno (se transforma básicamente en Justicia y Seguridad), Derechos Humanos y Sociales (pasa a ser Desarrollo Social y lo que tiene que ver con Derechos Humanos quedará en manos de la vicejefa electa, Gabriela Michetti), la de Gestión Pública y Descentralización y la de Medio Ambiente (se fusiona con Espacio Público).

En la norma sancionada con 40 votos positivos en general (hubo dos votos negativos de los diputados Sergio Molina y Héctor Bidonde y el diputado Facundo Di Filippo se abstuvo) se estableció, a instancias del kirchnerismo, que el Jefe de Gabinete debe concurrir a la Legislatura dos veces por año (en junio y noviembre) con el objeto de informar sobre la marcha del Plan General de Gobierno.

Asimismo, se consignó que las unidades organizativas de cualquier nivel y los organismos dependientes del Poder Ejecutivo continuarán funcionando como tales hasta que el Jefe de Gobierno disponga lo contrario.

Para la puesta en vigencia de la ley el Poder Ejecutivo podrá efectuar las reestructuraciones de crédito del presupuesto de este año que resulten indispensables informando dentro de los 60 días a la Legislatura.

El texto final de la nueva Ley de Ministerios fue consensuado entre bloques y modificado en muchos de sus artículos durante el tratamiento en particular a pedido básicamente del Frente para la Victoria, la Coalición Cívica y el diputado Martín Hourest (Buenos Aires para Todos).

En este sentido, cabe destacar que gran parte de las propuestas realizadas por las diputadas kirchneristas Silvia La Ruffa y Ana María Suppa fueron tenidas en cuenta, no así con todos los pedidos realizados por los diputados del mismo bloque Diego Kravetz y Miguel Talento, quienes tuvieron algunos no como respuesta por parte del macrismo.

Una de las pocas veces que perdió La Ruffa fue cuando propuso la incorporación de un artículo donde se requería la presentación de un Certificado de Reincidencia previo al nombramiento de funcionarios. Ni bien se escuchó la propuesta el diputado Álvaro González (Juntos por Buenos Aires) le preguntó a su colega en tono irónico si en el Gobierno nacional se pedía este requisito, a lo que La Ruffa contestó inmediatamente: “Sí, se estableció mediante un decreto dictado en el 2002 por el entonces presidente Eduardo Duhalde”. Obviamente González tuvo que agachar la cabeza, pero la votación (a la que llamó De Estrada haciendo no con un dedo) de todas maneras fue negativa.

EL DEBATE

Como pocas veces suele ocurrir, el vicepresidente primero de la Legislatura, Santiago de Estrada (Juntos por Buenos Aires), dejó de presidir la sesión (que quedó en manos del vicepresidente tercero, Alejandro Rabinovich), para asumir la defensa del proyecto recalcando el contexto antiburocrático del modelo y la apertura a las observaciones planteadas por los distintos bloques parlamentarios.

Se refirió a las agencias “como órganos operativos que han tenido éxito, incluso a nivel nacional como la AFIP”; destacó las modificaciones efectuadas a las competencias iniciales de la Vicejefatura de Gabinete y desmintió la desjerarquización de la temática vinculada a los derechos humanos “que se ponen a cargo de la segunda autoridad de la Ciudad”. Similar consideración efectuó respecto a Espacio Público. Finalizó adelantando que Turismo será objeto de un proyecto de ley por parte del Ejecutivo que lo propondrá como agencia a crearse que dependerá del Jefe de Gobierno.

En tanto, el diputado Enrique Olivera expuso la posición del bloque Coalición Cívica, al afirmar que acompañarían el proyecto ya que fueron aceptadas algunas “sugerencias y teniendo en cuenta que luego se votarán leyes correctivas y ampliatorias”. Mostró la conformidad en relación a la modificación realizada al proyecto inicial que le otorgaba funciones a la Vicejefa de Gobierno electa por ley, siendo que esa es una atribución propia del Jefe de Gobierno. También le fueron aceptadas las modificaciones para que quedara explícita en la ley la función del Jefe de Gabinete de implementar la ley de Comunas.

Hourest, por su parte, exhortó también al bloque Compromiso para el Cambio a defender el despacho de ley en tratamiento y luego sostuvo que la “supuesta visión antiburocrática” del despacho que incluye la reducción de Ministerios, Secretarías, Subsecretarías, Direcciones, entre otras reparticiones significa sólo “una reducción del 1,5 por mil del presupuesto de la Ciudad”. Además, expuso objeciones al modelo de Agencias a las que describió como “opacas y complejas” al subrayar, entre otros cuestionamientos, que no se puede comparar una Agencia de recaudación con una Agencia de Turismo en la que no queda en claro cómo se va a generar la política, siendo esta una función exclusiva del Ejecutivo.

A su término, Talento celebró “el tono conciliador” de quien lo precedió en el uso de la palabra y subrayó que “sería deseable que la estructura tuviera un diseño estable”. “Observo que Justicia tendrá el control de todas las obras públicas y la fiscalización de las actividades económicas, como consecuencia de la desaparición del área de Gobierno, lo que puede traer dificultades", advirtió.

También dijo que se afectará el funcionamiento del Instituto para la Memoria que funciona en la ex ESMA así como el diseño de políticas para el desarrollo pleno de la ciudadanía social y económica. Además, señaló la desjerarquización de medio ambiente “lo que reducirá las funciones estratégicas”.

También desde la bancada socialista, la diputada Verónica Gómez, cuestionó la desjerarquización de las áreas hoy con estatus ministerial de Derechos Humanos y de Descentralización, lo que consideró esto último puntualmente “un retroceso porque (ese ministerio) apunta a acercar el gobierno a la ciudadanía”.

Sobre el tema de Derechos Humanos, el diputado Pablo Failde, del bloque Convergencia, se sumó a las críticas al considerar que ha sido “menoscabado en contra de una concepción global de la sociedad, por lo que van volviendo atrás en la historia y no lo comparto”, concluyó.

En este punto la diputada y Vicejefa de Gobierno electa, Gabriela Michetti, le respondió que “de ninguna manera se pretende menoscabar la política de Derechos Humanos. Actualmente el Ministerio comparte el nombre de Derechos Humanos pero la función está asignada a una Subsecretaría, por lo que al pasar a depender directamente de la Vicejafatura estamos jerarquizando el tema” y finalizó prometiendo que lo que “ya ha sido concebido por toda la sociedad va a ser defendido por nosotros también”.

En tanto, los diputados Martín Borrelli (Compromiso para el Cambio) y Diego Santilli (Juntos por Buenos Aires) sostuvieron la importancia de esta ley como “herramienta de cambio” -el primero- y en tanto expresión de una “reforma política que va a tener como consecuencia una reforma administrativa y no una mera desburocratización”, en palabras del segundo. También ambos se refirieron a que la ley no definirá el resultado de la gestión del gobierno que asumirá en un mes sino que el mismo deberá ser juzgado por sus actos.

Santilli agregó: “Denos la derecha (risas) o mejor la diestra respecto del éxito que han tenido las Agencias en la gestión”. Frente a lo cual se escuchó decir a Borrelli risueñamente: “Era hora que me reconocieran el trabajo”.

En un par de oportunidades Talento pidió que se reflexionara sobre el nombre del Ministerio de Desarrollo Social para conservar la denominación actual (Derechos Humanos y Sociales), pero no insistió más cuando oyó a la diputada Inés Urdapilleta (Frente para la Victoria) responderle: “Pancho, a esta hora ya no se reflexiona”.

Luego el diputado Borreli propuso pasar un inciso del Ministerio de Cultura al de Desarrollo Económico. El mismo establecía la competencia de diseñar e implementar políticas y acciones tendientes a fomentar las industrias culturales. Frente al pedido, Kravetz contestó: “Es una enorme idea que sólo puede caber en una enorme cabeza”. Pero inmediatamente Urdapilleta puso el grito en el cielo dado que le parecía mejor que estuviera en Cultura, opinión que también compartió Olivera. Urdapilleta terminó votando en contra del cambio pero igual fue aprobado.

Dentro de las competencias de la Secretaría General (que será ocupada por el diputado Marcos Peña), se incluyó asistir al Jefe de Gobierno en la gestión de las relaciones internacionales, frente a lo cuál el bloque K empezó a decir “vamos a viajar me parece” a un ruborizado Peña.

Ni bien llegaron las doce de la noche, Marcos Peña le deseó un feliz cumpleaños a su compañera de bloque Lidia Saya, quien agradeció los buenos deseos. Media hora después se levantó la sesión por falta de quórum pero con la nueva Ley de Ministerios lista para ser promulgada por Telerman y puesta en práctica a partir del 10 de diciembre.