Fuente: ADN Ciudad

escrito por Alejandra Lazo

Este miércoles se firmó el despacho de la Comisión de Tránsito y Transporte de la Legislatura porteña aconsejando la implementación de un sistema de transporte público de bicicleta en la Ciudad. El dictamen podría llegar al recinto en dos semanas.


Aunque le robaron la bicicleta, no se da por vencido. Este miércoles se firmó el despacho de la Comisión de Tránsito y Transporte de la Legislatura porteña por el cual se aconseja la sanción del proyecto del diputado Pablo Failde (Convergencia) para crear un sistema de transporte público de bicicleta para implementar en la ciudad de Buenos Aires.

El dictamen fue acompañado por Failde, Jorge San Martino (Recrear), Oscar Zago (Juntos por Buenos Aires) y Florencia Polimeni (Guardapolvos Blancos), pero se descuenta que tendrá más apoyo cuando llegue al recinto (aproximadamente en dos semanas) porque la iniciativa también lleva las firmas de Carlos Lo Guzzo, Diego Kravetz, Sebastián Gramajo, Carlos Araujo, Fernando Cantero, Silvia La Ruffa, Alejandro Rabinovich, Fernando Melillo, Fernando Caeiro, Facundo Di Filippo y Marcelo Godoy.

En los fundamentos del proyecto se afirma que “el sistema de Transporte Público de Bicicleta que se propone para la Ciudad surge con la pretensión de ser un instrumento útil para favorecer la movilidad sostenible de los habitantes, constituyendo un complemento y también una alternativa a los medios de transporte públicos, reduciendo además la congestión que sufre nuestra Ciudad cotidianamente por el uso excesivo de vehículos automotores”.

Asimismo, se manifiesta que “sistemas similares se han implementado y han tenido positivas repercusiones en importantes ciudades europeas cosmopolitas, tales como Barcelona, Lyon y más recientemente París. Que aún así, entendiendo que se trata de dos continentes distintos, se hace necesaria una implementación alternativa específica que atienda las necesidades propias que, claramente, difieren de las europeas”.

Los legisladores también abundan en detalles sobre los beneficios de implementar este sistema entre los que mencionan que “iniciativas de este tipo generan efectos beneficiosos en cadena, como que el uso del espacio por la bicicleta es mucho menor que el usado por el automóvil, que el área requerida para estacionar una bicicleta es 10 veces menor al de un automóvil o que se podría recuperar fluidez en el tránsito y prevenir o reducir la congestión”.

La iniciativa define al Transporte Público de Bicicleta (TPB) como un sistema de transporte urbano compuesto por varias estaciones de distribución/estacionamiento de unidades de bicicletas ubicadas en lugares estratégicos de la Ciudad, dispuestas para su alquiler, con el fin de ser utilizadas para transportarse dentro del ámbito de la Ciudad.

El objetivo del mismo “es promover el uso de la bicicleta como transporte saludable y respetuoso con el medio ambiente, y como método alternativo y complementario de transporte para reducir los niveles de congestión de tránsito”.

Entre los criterios que guiarán la adopción de medidas tendientes a implementar el sistema cabe mencionar: Imponer este sistema como transporte público alternativo, lo que abarcará acciones positivas tendientes a hacer de este servicio un complemento del sistema de transporte público y un modo alternativo de transporte que desincentive el uso del automóvil privado; y mejorar el sistema integral de transporte urbano con medidas destinadas a buscar soluciones para mejorar el flujo de pasajeros y resolver el problema del tránsito y de las congestiones vehiculares.

Según el proyecto el TPB será un servicio accesible a todos aquellos que se registren como usuarios y que cumplan con los requisitos y las obligaciones para hacer uso del mismo. El mismo estará compuesto por:

Estaciones de distribución/estacionamiento. La mismas se ubicarán en lugares estratégicos de trasbordo, tales como: estaciones ferroviarias, terminales ferroviarias, de subterráneos, de ómnibus y fluviales, centros de trasbordo de transporte público, espacios verdes y recreativos, establecimientos educativos de todos los niveles, museos, polideportivos y clubes, entre otras.

Unidades de bicicletas. Cada estación de distribución contará con un mínimo de unidades de bicicletas para poner a disposición de los usuarios, la cuál variará según la demanda de la estación.

Centros de información/atención: Los usuarios contarán con estos centros dispuestos en las estaciones de distribución y en lugares intermedios del recorrido. Los mismos tendrán como función ofrecer acceso a planos de ubicación de la red de estaciones de suministro, contar con teléfono para llamadas restringidas a servicios asistenciales, entre otras.

Señalización adecuada y distintiva: Todo el sistema de señalización del Transporte Público de Bicicleta deberá ser distintivo y de fácil identificación.

Las unidades que integren la dotación de bicicletas de este sistema de transporte público deberán cumplir con los siguientes requisitos mínimos: Uniformidad en el diseño, sistema de identificación alfanumérico particular, luces delanteras y traseras de dínamo, timbre, sistemas de frenos, bloqueo antirrobo, anclaje a los sistemas que se establezcan para estacionamiento en las Estaciones de suministro/estacionamiento y un portaobjetos adecuado al tamaño de la bicicleta.

Al momento de gestionar el carnet de usuario se debe hacer entrega a quien lo requiera de un casco homologado o certificado, el cual queda a cargo del usuario y debe ser devuelto si se abandona el sistema. Además, en todas las estaciones de distribución/estacionamiento debe haber cascos disponibles para aquellos usuarios que no los posean.

Son requisitos para acceder al carnet de usuario: Acreditar identidad y domicilio, mediante la presentación del DNI; ser mayor de 18 años aunque los menores de entre 16 años y 18 años podrán adquirirlo previa autorización de sus padres o tutores; declarar tener capacidad física y psíquica para utilizar este sistema de transporte; y pagar la tarifa correspondiente al abono mínimo, dentro de la cual se incluirá el porcentaje destinado para cubrir el seguro de responsabilidad civil.

Para poner en marcha el TPB, la Ciudad deberá implementar un sistema de red de carriles para bicicletas que interrelacione las principales áreas conflictivas y de origen/destino del tránsito existente y potencial de bicicletas. El mismo estará conformado por carriles exclusivos o ciclovías, bicisendas, calles o carriles preferenciales. En todos los casos deben tener trazados y dimensiones de seguridad adecuados, única o doble circulación, iluminación, señalización y sistema de información al ciclista.

También se establecen, entre otras cosas, obligaciones de los usuarios respecto de la circulación: Deben circular con las bicicletas exclusivamente dentro del ámbito de la Ciudad ; sólo se podrán estacionar las bicicletas del sistema TPB en las estaciones de distribución/estacionamiento autorizadas a tal fin; en todo momento deben respetar las reglas de circulación establecidas en el Código de Tránsito y Transporte de la Ciudad; y el usuario debe viajar sin acompañantes en el vehículo.